February 26, 2026

Introducción

Que Es Un Despido Disciplinario: es la extinción del contrato por conducta grave del trabajador.

El despido disciplinario es una herramienta legal que permite al empleador terminar la relación laboral cuando el trabajador incurre en faltas graves. Hoy es crucial comprenderlo porque afecta derechos fundamentales, cálculo de indemnizaciones y plazos para impugnar. Además, cambios legales y sentencias recientes han matizado su aplicación práctica.

Advertencia: este artículo ofrece orientación general; consulte a un profesional del derecho laboral para casos concretos o procedimientos judiciales.

Historia y Origen

El concepto moderno de despido disciplinario se consolidó con la codificación laboral del siglo XX. En España, el Estatuto de los Trabajadores (1980) fijó las bases, definiendo causas y protección judicial. Desde entonces, reformas y jurisprudencia del Tribunal Supremo y del Tribunal Constitucional han ido precisando requisitos formales y criterios probatorios.

La evolución ha tendido hacia una mayor protección del trabajador, obligando a los empleadores a documentar y motivar la decisión para evitar la declaración de improcedencia o nulidad.

Funcionamiento o Características Principales

El despido disciplinario se basa en la existencia de una conducta laboral antijurídica, suficientemente grave y acreditada. Sus características clave son:

  • Causa justificativa: faltas graves y culpables del trabajador (indisciplina, absentismo, ofensas, violación del deber de buena fe).
  • Forma escrita: debe comunicarse por escrito, con expresión clara de hechos y fecha.
  • Plazo para impugnar: el trabajador dispone de 20 días hábiles desde la notificación para presentar demanda.
  • Efectos: puede ser declarado procedente, improcedente o nulo por los tribunales.

Requisitos formales

Para que el despido disciplinario tenga fundamento legal y resista un control judicial deben cumplirse varios requisitos:

  • Notificación escrita: indicando los hechos concretos y la fecha en que se producen.
  • Prueba suficiente: documentos, testigos, registros, informes internos.
  • Proporcionalidad: la sanción debe guardar proporción con la falta cometida.
  • Respeto a la normativa sectorial: convenios colectivos y procedimientos internos.

Prueba y carga probatoria

La carga de la prueba recae principalmente en el empleador. Es esencial conservar correos electrónicos, partes de incidencias, instrucciones y cualquier registro que acredite la conducta. La ausencia de prueba sólida incrementa el riesgo de que el despido sea declarado improcedente o nulo.

Tipos o Variaciones

Aunque el término refiere a una modalidad concreta, existen variaciones y términos relacionados que conviene distinguir:

TipoBasePlazo de impugnaciónConsecuencia típica

Despido disciplinario — Conducta grave del trabajador — 20 días hábiles — Procedente: sin indemnización; Improcedente: indemnización o readmisión; Nulo: readmisión y salarios de tramitación

Despido objetivo — Causas económicas, técnicas, organizativas o de producción; faltas de adaptación — 20 días hábiles — Indemnización (normalmente 20 días/año según normativa aplicable)

Despido colectivo (ERE) — Decisión empresarial por causas organizativas o productivas masivas — Procedimiento especial y consulta — Indemnizaciones y posibles medidas colectivas

Ventajas y Desventajas / Pros y Contras

Un análisis equilibrado ayuda a empresarios y trabajadores a entender riesgos y oportunidades.

  • Pros para la empresa: permite solución rápida ante conductas gravemente lesivas, protege funcionamiento y disciplina interna.
  • Contras para la empresa: riesgo de litigio y condena a readmitir o indemnizar si falta motivación o prueba.
  • Pros para el trabajador: protección judicial: posibilidad de reclamar improcedencia o nulidad y obtener indemnización o readmisión.
  • Contras para el trabajador: pérdida rápida del empleo y posible estigma profesional; necesidad de actuación ágil para preservar derechos.

Guía Paso a Paso o Aplicación Práctica

A continuación, dos guías: una para empleadores que planeen un despido disciplinario y otra para trabajadores despedidos.

Para el empleador (pasos recomendados)

  • Documentar la conducta: recopilar incidentes, correos, informes y testigos.
  • Revisar convenios y políticas internas para asegurar procedimiento correcto.
  • Redactar la carta de despido detallando hechos, fechas y consecuencias.
  • Notificar por escrito y conservar prueba de entrega.
  • Valorar opciones: sanción menor, expediente disciplinario previo o despido directo según gravedad.

Para el trabajador (qué hacer si te despiden)

  • Solicitar y conservar la carta de despido. Es clave que consten los hechos alegados.
  • Recopilar pruebas que contradigan las alegaciones: correos, testigos, registros de presencia.
  • Contactar con un abogado laboralista o sindicato inmediatamente.
  • Presentar demanda por despido en el plazo de 20 días hábiles si se considera improcedente o nulo.
  • Valorar alternativas: negociar una indemnización o plantear readmisión.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Qué diferencia hay entre despido disciplinario y despido objetivo?

El despido disciplinario se funda en una conducta culpable del trabajador (indisciplina, absentismo), mientras que el despido objetivo se basa en causas objetivas (económicas, técnicas, organizativas o de producción). Ambos permiten impugnación judicial, pero las consecuencias indemnizatorias y los requisitos formales varían.

¿Qué debe incluir la carta de despido disciplinario?

Debe contener la identificación del trabajador, la fecha, la relación detallada de los hechos que motivan el despido, la fecha de efectos y la firma del empleador. La falta de concreción puede convertir el despido en improcedente.

¿Cuánto tiempo tengo para impugnar un despido disciplinario?

El plazo general es de 20 días hábiles desde la notificación para presentar demanda ante la jurisdicción social. Es esencial actuar en ese plazo o se perderán derechos procesales.

¿Qué puede pedir un trabajador si el despido es improcedente?

Si un tribunal declara el despido improcedente, el empleador puede optar por la readmisión del trabajador (con pago de salarios de tramitación) o indemnizarlo. La indemnización se calcula según la normativa vigente (en la práctica reciente suele aplicarse el criterio de 33 días de salario por año trabajado con ciertos topes, pero conviene confirmar la regla aplicable al momento).

¿Cuándo se considera nulo un despido disciplinario?

Un despido se considera nulo si vulnera derechos fundamentales o garantías constitucionales (discriminación, vulneración de la libertad sindical, embarazo, maternidad, participación en actividades protegidas). La nulidad conlleva la readmisión obligatoria y el pago de salarios dejados de percibir.

¿Puedo cobrar el paro si me despiden disciplinariamente?

Sí, el trabajador despedido tiene derecho a solicitar la prestación por desempleo siempre que cumpla los requisitos de cotización. La existencia de culpa grave no impide solicitar el paro; lo que puede ocurrir es que haya consecuencias administrativas o la necesidad de acreditar situación según el Servicio Público de Empleo.

Conclusión

El despido disciplinario es una figura clave del derecho laboral que exige pruebas, motivación escrita y respeto de plazos procesales. Para las empresas es una herramienta disciplinaria con riesgos legales si se aplica sin rigor; para los trabajadores, representa una vulneración de la relación laboral que puede ser impugnada con éxito si existen pruebas de arbitrariedad o violación de derechos.

En el futuro, la digitalización de las pruebas (correos, registros electrónicos) y la jurisprudencia seguirán afinando los estándares probatorios. Ante cualquier despido, lo más prudente es actuar con rapidez, recopilar documentación y consultar con un profesional especializado.

About Author

Dr. Alejandro Velázquez

Perfil del Autor Nombre: Dr. Alejandro Velázquez Cargo: Editor Jefe y Especialista en Contenidos Educativos en Tobiad.com Biografía: Alejandro Velázquez es un apasionado divulgador con más de 15 años de experiencia en el análisis de temas complejos que abarcan desde la ciencia y la tecnología hasta el derecho y la economía. Licenciado en Humanidades con una especialización en Comunicación Digital, Alejandro ha dedicado su carrera a hacer que el conocimiento sea accesible y comprensible para todos. Como Editor Jefe de Tobiad.com, Alejandro lidera un equipo multidisciplinario encargado de investigar y redactar guías definitivas sobre conceptos clave. Su experiencia incluye: Ciencia y Geografía: Un experto en explicar fenómenos complejos como el efecto mariposa o la materia oscura. Análisis Legal y Financiero: Especialista en desglosar trámites y conceptos de alta demanda como la nuda propiedad y el funcionamiento del IBEX 35. Salud y Medicina: Comprometido con la precisión informativa en temas de salud, desde el análisis de patologías como el linfoma cerebral hasta la gestión de la resistencia a la insulina. Cultura y Sociedad: Analista de tendencias sociales, desde el despotismo ilustrado hasta fenómenos modernos como el efecto Mandela. Alejandro cree firmemente que "entender el mundo es el primer paso para transformarlo". Su enfoque editorial se centra en el rigor de los datos, la claridad pedagógica y el compromiso con la verdad, asegurando que cada lector de Tobiad encuentre no solo una definición, sino una herramienta para su vida cotidiana.

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