Muchos turistas en España han recortado sus gastos vacacionales este año. A pesar de ello, el turismo general en España sigue creciendo, a pesar de las preocupaciones económicas y geopolíticas en Europa.
Los turistas siguen acudiendo en masa a España, pero este año lo hacen más a menudo con un bocadillo casero bajo el brazo y la cena del supermercado. Aunque España registra nuevos récords en número de turistas y gasto total, el gasto medio por visitante sigue siendo notablemente bajo, según Hosteltur. El estancamiento económico de muchos países europeos parece haber dejado su huella en el comportamiento de los veraneantes.
Más turistas que gastan menos dinero
En los nueve primeros meses de 2025 llegaron a España 76,5 millones de turistas internacionales. Así lo indican los últimos datos del INE. En comparación con el mismo periodo del año anterior, esto supone un aumento del 3,5%. Esos visitantes gastaron en total más de 105.000 millones de euros, un 7% más.
Aun así, el gasto por persona sólo aumentó ligeramente. De media, gastaron 1.384 euros por persona, un aumento de sólo el 3,3%. Muchos veraneantes están adoptando claramente un enfoque más frugal, como llevar sus propios bocadillos a la playa, o cenar en la habitación del hotel con comida del supermercado. O se traen sus propias sillas y sombrillas en vez de alquilarlas en el lugar. Una tendencia llamativa que hace años pertenecía más a las historias de los viajeros con poco presupuesto, pero que ahora es visible en la escena callejera y playera de los centros turísticos más populares.
Las economías europeas pisan el freno
Parte de la explicación de este modesto patrón de gasto radica en la situación económica de Europa. La economía de la UE creció sólo un 0,3% en el tercer trimestre de 2025, según Eurostat. La misma tasa de crecimiento se aplica también al Reino Unido, que sigue siendo el país que más turistas aporta a España.
Este estancamiento económico está creando incertidumbre en muchos hogares y esto se traduce en una contención del gasto vacacional. Aunque España se beneficia del hecho de que a la gente le sigue gustando ir de vacaciones, el bolsillo está claramente un poco más apretado.
El sector alerta, pero el ministerio se mantiene positivo
A la vista de estas cifras, el Ministerio de Industria y Turismo español ve confirmado que el turismo avanza en la buena dirección. El aumento del gasto total está “en línea con la apuesta por un modelo turístico más sostenibleque se centra en la calidad más que en la cantidad, distribuyendo a los visitantes por más destinos y ampliando la oferta”, afirma el Ministerio en un comunicado.
Pero este optimismo no es compartido por todos. Según la organización hostelera Hostelería de España, la confianza del sector ha sido negativa durante cinco trimestres consecutivos. En el tercer trimestre de este año, el “índice de confianza” se situó en 89,1 puntos. Muy por debajo del límite neutro de 100. Para el último trimestre del año, los empresarios esperan pocas mejoras. Menos del 20% prevé un aumento de la actividad y casi la mitad (46,5%) espera en realidad un deterioro.