¿Por qué condenaron a 3,5 años de cárcel al capitán del barco hundido en Indonesia donde murieron 4 miembros de una familia española? La justicia de Indonesia dictó esa pena contra el capitán del ferry por su responsabilidad en el naufragio ocurrido en 2018, al considerar que hubo negligencia en la navegación y en las medidas de seguridad. En el accidente murieron varios pasajeros, entre ellos cuatro miembros de una misma familia española, lo que convirtió el caso en uno de los más graves y mediáticos del país. La sentencia se basó en que el barco operaba en condiciones cuestionadas y en que el mando no habría actuado con la diligencia necesaria para evitar la tragedia.
Condenan a 3,5 años de cárcel al capitán del barco hundido en Indonesia tras el naufragio ocurrido en diciembre en el Parque Nacional de Komodo, un caso en el que murieron cuatro miembros de una familia española y solo sobrevivieron dos personas de nacionalidad española, además de varios tripulantes indonesios.
La sentencia por negligencia en el naufragio del KM Putri Sakinah
Un tribunal de Indonesia impuso este lunes una pena de 3,5 años de prisión al capitán del barco turístico KM Putri Sakinah, que se hundió el pasado 26 de diciembre en aguas de la isla de Padar, dentro del Parque Nacional de Komodo, en el archipiélago asiático. La corte lo declaró culpable de negligencia por su responsabilidad en el accidente que dejó seis pasajeros españoles a bordo, de los que solo dos lograron sobrevivir.
En la misma resolución, los magistrados condenaron también al jefe de la sala de máquinas, de 22 años, a dos años y seis meses de prisión, al considerarlo igualmente responsable del siniestro.
El capitán delegó el control del timón, según la investigación
De acuerdo con la investigación policial, en el momento del accidente el capitán, de 56 años, no estaba al mando del timón, sino el jefe de máquinas, que no contaba con la licencia necesaria para gobernar la nave. Durante la lectura de la sentencia, el tribunal señaló que el capitán había cedido la autoridad de navegación a otra persona, aunque subrayó que la responsabilidad seguía siendo suya.
Los jueces remarcaron que el capitán estaba obligado a prevenir o anticipar un riesgo o peligro, y no únicamente a reaccionar cuando la situación ya se había producido. Esa omisión fue uno de los elementos centrales de la condena.
Falta de medidas de seguridad y auxilio a los pasajeros
La sentencia también recoge que el capitán actuó de forma negligente al no informar a los pasajeros sobre los procedimientos de seguridad, entre ellos el uso de los chalecos salvavidas, y al no prestar ayuda a las víctimas cuando el barco comenzó a hundirse.
Durante el juicio, el jefe de máquinas reconoció que tenía conocimientos de navegación adquiridos por las enseñanzas del capitán y que en ocasiones sustituía al mando de la embarcación, pese a no disponer de una licencia para llevar el timón. Los magistrados tuvieron en cuenta esa circunstancia al valorar su participación en el accidente.
La versión de la familia española superviviente
A finales de marzo, Andrea Ortuño, la española que sobrevivió al naufragio junto a su hija, declaró por videoconferencia que los tripulantes “nunca socorrieron” a sus hijos y a su marido fallecidos. También aseguró que en ningún momento les explicaron los protocolos de seguridad antes del siniestro.
El hundimiento del barco provocó un amplio operativo de búsqueda para localizar a los cuatro españoles desaparecidos. Tras 15 días de trabajos, los rescatistas recuperaron los restos mortales de Fernando Martín, exfutbolista y entrenador del equipo femenino B del Valencia CF; de un hijo suyo; y de una hija de Ortuño.
El cuerpo de otro hijo de la superviviente y de una expareja nunca fue encontrado. Además de las dos españolas, sobrevivieron cuatro tripulantes y un guía, todos ellos indonesios.