La cesión de remate es la transferencia del derecho a percibir o adjudicarse lo derivado de un remate (subasta judicial o notarial), ya sea el precio obtenido o la adjudicación del bien.
Entender la cesión de remate es imprescindible hoy: el aumento de ejecuciones y subastas públicas, la demanda de inversión en activos rematados y la complejidad procesal hacen que compradores, inversores y acreedores necesiten conocer cómo funciona ese mecanismo y sus riesgos.
Historia y origen
El remate, entendido como subasta pública para enajenar bienes por mandato judicial o notarial, tiene raíces históricas en el derecho romano y en la tradición procesal europea.
La figura de la cesión (transferencia de derechos) evoluciona con el derecho mercantil y civil: originalmente se cedían créditos o bienes, y con el tiempo surgió la práctica de ceder derechos derivados de un remate, especialmente cuando el acreedor, el comprador adjudicatario o terceros querían transmitir posiciones sin esperar la liquidación final.
Actualmente, la regulación concreta varía por país: códigos de procedimiento civil, normas registrales y leyes de ejecución determinan si la cesión es válida, si requiere notificación o inscripción y qué efectos produce frente a terceros.
Funcionamiento o características principales
En términos prácticos, la cesión de remate puede afectar dos objetos distintos:
- Cesión del derecho al precio: cuando el remate ya produjo fondos (por ejemplo, venta en subasta) y quien tenía derecho a cobrar el precio lo transmite a un tercero.
- Cesión de la adjudicación o derecho de adquisición: cuando se transfiere la posibilidad de adjudicarse el bien rematado o el derecho a perfeccionar la compra tras la subasta.
Independientemente del objeto, estas son sus características clave:
- Accesoria: a menudo la cesión está supeditada a la existencia del remate o del crédito subyacente.
- Formalidad: puede exigir escritura pública, contrato escrito o inscripción notificable según la normativa local.
- Efectos frente a terceros: la validez frente a terceros suele depender de la notificación al órgano judicial, al martillero o de la inscripción en registros.
- Transmisibilidad: el derecho puede transmitirse total o parcialmente, pero pueden existir limitaciones (cláusulas de inembargabilidad, prohibiciones procesales).
Subdetalles específicos
Requisitos procesales
La cesión puede requerir:
- Contrato de cesión firmado por partes.
- Notificación al juzgado o al martillero.
- Inscripción si afecta derechos reales inscritos (según legislación).
Efectos temporales
En algunos ordenamientos la cesión opera desde su perfección entre las partes; en otros, desde su notificación o inscripción para afectar a terceros.
Garantías y obligaciones
El cedente puede conservar obligaciones (por ejemplo, garantizar la legitimidad del derecho cedido) y el cesionario asume riesgos inherentes al remate, como cargas o reivindicaciones pendientes.
Tipos o variaciones
La cesión de remate adopta distintas formas según el objeto, la etapa procesal y el sujeto:
- Cesión anticipada: transmisión antes de la celebración del remate, por ejemplo venta de la expectativa de adjudicación.
- Cesión posterior: después del remate, cuando ya existen fondos o adjudicación efectiva.
- Cesión parcial: traspaso de una parte del derecho sobre el precio o sobre la adjudicación.
- Cesión con reserva: el cedente guarda ciertos derechos o condiciones (ej.: cláusula de pago futuro).
Ventajas y desventajas / Pros y Contras
- Ventajas:
- Liquidez: permite al cedente obtener efectivo sin esperar la liquidación completa.
- Flexibilidad: el cesionario puede acceder a activos a precio de mercado con potencial de ganancia.
- Optimización de cartera: inversores especializados pueden gestionar riesgos de remates.
- Desventajas:
- Riesgo legal: impugnaciones, cargas ocultas o defectos en títulos pueden perjudicar al cesionario.
- Formalidades: la falta de notificación o inscripción puede dejar la cesión ineficaz frente a terceros.
- Costes: honorarios notariales, registrales y procesales reducen la ganancia neta.
Guía paso a paso o aplicación práctica
Si consideras participar en una cesión de remate, sigue este esquema práctico:
- 1. Identificar el objeto: ¿se cede el derecho al precio o la adjudicación del bien?
- 2. Revisar la documentación: expediente judicial, edicto de remate, títulos de propiedad, cargas registrales.
- 3. Evaluar riesgos: posibles impugnaciones, acciones de terceros, vicios en el procedimiento.
- 4. Pactar la cesión por escrito: contrato que detalle objeto, precio, garantías y forma de notificación.
- 5. Notificar a las autoridades: juzgado, martillero o fedatario público según normativa para que la cesión sea oponible.
- 6. Inscribir o recoger actas: si afecta registros, proceder a la inscripción para proteger derechos frente a terceros.
- 7. Ejecución del cobro o entrega: verificar la efectiva percepción del precio o la entrega del bien y formalizar escrituras si procede.
- 8. Controles post-cesión: seguimiento de demandas, verificaciones registrales y cumplimiento de obligaciones fiscales.
Consejo práctico: contrata un abogado especializado en ejecuciones y un perito registral para revisar el riesgo real antes de cerrar la cesión.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿La cesión de remate es válida sin escritura pública?
Depende del país y del objeto cedido. En muchos casos una cesión entre privados es válida entre las partes con contrato firmado, pero para que sea oponible a terceros o para inscribir derechos sobre bienes inmuebles puede requerirse escritura pública o inscripción registral. Consulte a un abogado para confirmar la formalidad exigida en su jurisdicción.
¿Se puede ceder la expectativa de adjudicación antes del remate?
Sí, es posible ceder expectativas o derechos contingentes, pero esa cesión suele tener más riesgo: si no se concreta la adjudicación o el proceso es anulado, la expectativa pierde valor. La seguridad jurídica aumentará con cláusulas que mitiguen el riesgo y con mecanismos de garantía.
¿Qué garantías debe exigir el cesionario?
Entre las garantías más comunes: declaración de inexistencia de gravámenes no declarados, cláusula de ajuste de precio si surgen deudas, aval o depósito en garantía y la obligación del cedente de asumir responsabilidades por vicios de título.
¿Cómo afecta la cesión a los acreedores del cedente?
Si la cesión no es notificada o inscrita según la normativa, los acreedores del cedente podrían intentar subrogarse o embargar derechos no transferidos frente a terceros. Por eso la eficacia frente a terceros depende de la publicidad del acto (notificación, inscripción).
¿Qué impuestos y costes conlleva una cesión de remate?
Impuestos aplicables incluyen generalmente impuestos sobre transmisiones patrimoniales, plusvalía municipal o impuestos sobre la renta según la ganancia obtenida. Además hay costes notariales, registrales, judiciales y honorarios profesionales. La carga fiscal varía por país y por la naturaleza del bien.
Conclusión
La cesión de remate es una herramienta útil para transferir derechos derivados de subastas judiciales o notariales, ofreciendo liquidez y oportunidades de inversión. Sin embargo, conlleva riesgos legales, registrales y fiscales que requieren un análisis detallado.
Para operar con seguridad: documente claramente la cesión, notifique o inscriba cuando la ley lo exija, y consulte con profesionales especializados en derecho procesal, registral y fiscal. La creciente actividad de remates en diversas jurisdicciones hace que esta figura sea cada vez más relevante; su futuro dependerá de reformas procesales y de mayor transparencia registral.
Advertencia legal: Este artículo ofrece información general y no sustituye el asesoramiento jurídico profesional. Consulte a un abogado local antes de suscribir o ejecutar una cesión de remate.