Una breve frase de la ministra Anne Le Hénanff ha encendido los ánimos en Internet. En su punto de mira, el uso de esta herramienta de seguridad por parte de menores para eludir la (futura) normativa.
Las VPN (redes privadas virtuales) «son el siguiente tema en mi lista». Este fin de semana, esta breve declaración de Anne Le Hénanff, ministra delegada encargada de la IA y de lo digital, ha provocado un terremoto político. Pronunciada durante una entrevista en France Info sobre la prohibición de las redes sociales a los menores de 15 años, esta escueta frase ha suscitado una inmediata oleada de protestas.
«Este Gobierno no tiene ningún mandato para imponer la verificación de identidad para conectarse a las redes sociales (…), y mucho menos para atacar las VPN, que son una herramienta de protección en Internet», criticó el diputado de LFI Louis Boyard en la red social X. Una preocupación compartida por Thierry Mariani, eurodiputado del RN, que se pregunta en su cuenta oficial: «¿Así que nos disponemos a prohibirlas como en los peores regímenes?».
Las VPN, una herramienta indispensable para la seguridad
Un proyecto de prohibición total sería técnica y políticamente complejo. Al crear un túnel de conexión cifrado, las VPN aíslan los intercambios del resto del tráfico. Constituyen una herramienta esencial para la seguridad y la protección de la privacidad en línea.
Cybermalveillance recuerda, además, que su uso forma parte de las 10 reglas básicas de la seguridad digital.
Ante la polémica, el Ejecutivo aclaró rápidamente su posición. «En BFMTV, el Gobierno niega cualquier intención de prohibir las VPN, que considera “útiles” para muchos usos “legítimos”», señaló, por ejemplo, el periodista Raphaël Grably en la red social X.
El ángulo de ataque: el acceso de los menores
En realidad, el Gobierno desea limitar el uso de las VPN como herramienta para eludir la futura ley sobre la mayoría digital. La ministra se sorprende de que un niño de ocho años y medio, edad media de creación de una primera cuenta en una red social, pueda dominar por sí solo el uso de una VPN.
Una enmienda, presentada por la diputada Nathalie Coggia (EPR), ya ha explorado esta vía. Preveía la prohibición de proporcionar o suscribir una VPN a un menor de 18 años «sin la autorización explícita y verificable de un titular de la patria potestad».
Aunque esta disposición se retiró debido a la complejidad de su aplicación, que requería una doble identificación del menor y del progenitor, no se ha descartado por completo. El texto comienza ahora su tramitación en el Senado, donde podría resurgir la cuestión de la responsabilidad parental sobre las herramientas de elusión.
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