Luis de la Fuente, su forma de ver la vida y su lado más personal han vuelto a situarlo en el centro de la atención, después de compartir una reflexión más íntima sobre su manera de afrontar el día a día, el trabajo y las relaciones personales. El seleccionador ha dejado entrever una visión optimista y sencilla de la vida, marcada por la importancia de la familia, la humildad y la cercanía, aspectos que ayudan a entender mejor su perfil más humano más allá de lo estrictamente deportivo.
Luis de la Fuente revela su faceta más personal al presentar su autobiografía
Luis de la Fuente ha mostrado una parte menos conocida de su perfil público con la presentación de La vida se entrena cada día, su autobiografía, en la que repasa tanto su trayectoria deportiva como su manera de entender la vida. El acto tuvo lugar este miércoles en el Ámbito Cultural El Corte Inglés de Callao, en Madrid, con la presencia del periodista Eduardo Verdú y del director literario de Penguin Random House, David Trías.
El seleccionador español, responsable de la cuarta Eurocopa de la historia de España, explicó que su intención es trasladar una forma de ver la vida que, según dijo, le ha permitido llegar al momento actual. En ese contexto, se definió como una persona competitiva y aseguró que trabaja cada día para mejorar un poco más.
Una filosofía de vida marcada por la familia y los valores
Durante la presentación, el técnico riojano afirmó sentir que tiene “mucha vida por detrás” y vinculó la obra a su entorno más cercano. Recordó a sus padres, a su hermano y a las personas que ya no están, al señalar que en etapas anteriores le transmitieron los valores que han guiado su camino hasta hoy.
De la Fuente también subrayó que siempre ha intentado mantener “los pies en el suelo”. En su intervención, remarcó que, aunque ahora cuenta con mayor eco mediático, considera esencial distinguir entre el personaje público y la persona que hay detrás. Añadió que procura ser mejor persona cada día y que ese aprendizaje se lo dejó claro su madre.
Más de 300 páginas sobre fútbol, gestión de grupo y principios
Según la descripción de la obra, La vida se entrena cada día recoge por primera vez su historia y su manera de entender el fútbol a lo largo de más de 300 páginas. La contraportada destaca que, a su juicio, no se alcanza la élite por casualidad y que, al seleccionar a un jugador, exige que sea buena persona.
En esa definición, el seleccionador asocia la buena persona con tener principios y, dentro del fútbol, con valores como la solidaridad, la generosidad, el trabajo en equipo, la capacidad de sufrimiento y la prioridad del grupo sobre la individualidad. El libro también aborda la gestión de un vestuario en momentos de máxima presión, la apuesta por jóvenes talentos como Lamine Yamal o Nico Williams y la idea de que ningún nombre está por encima del equipo.