La propuesta “insultante” de la CNMC aleja la opción de que la operación reforzada con gas pese menos en la factura de la luz porque, según el sector, no reconoce de forma suficiente los costes asociados y traslada a los consumidores una parte relevante del impacto en el recibo. La medida, pensada para reforzar la seguridad del sistema eléctrico, acabaría manteniendo una carga elevada sobre el precio final si no se ajustan los mecanismos de retribución y compensación.
La tensión dinámica, en el centro del debate sobre la factura eléctrica
La propuesta “insultante” de la CNMC para retribuir a las plantas renovables que participen en el control dinámico de la tensión eléctrica ha reavivado el debate sobre cómo reducir el coste de la operación reforzada con gas en la factura de la luz. Gobierno, eléctricas, Red Eléctrica y el propio regulador coinciden en que integrar parques eólicos y fotovoltaicos en esta tarea es una pieza clave para evitar nuevos apagones y aliviar el sistema.
Este lunes, el secretario de Estado de Energía, Joan Groizard, sostuvo que esa integración es también la “receta” para que la operación reforzada que aplica Red Eléctrica desde el apagón pese menos en el recibo eléctrico. Sin embargo, el sector renovable considera que la oferta económica planteada por la CNMC sigue sin ser suficiente para que las plantas asuman esa función.
De 200 euros a 2 euros por MVArh: la brecha que irrita al sector
El punto de fricción está en la retribución. Mientras las centrales de ciclo combinado reciben en torno a 200 euros por megavoltio amperio reactivo/hora (MVArh) por prestar el servicio de control de tensión, la oferta inicial de la CNMC para eólicas y fotovoltaicas se situó entre uno y dos euros por MVArh. El regulador abrió después un nuevo proceso y elevó la propuesta a dos euros por MVArh, una cifra que fuentes del sector fotovoltaico califican de insuficiente y que, en algunos casos, consideran directamente “insultante”.
La Unión Española de Fotovoltaica (UNEF) esperaba alcanzar una retribución de hasta 10 euros por MVArh, todavía muy lejos de lo que finalmente ha puesto sobre la mesa el regulador. En la sala donde intervino Groizard, representantes de las renovables mostraron su malestar por una propuesta que, a su juicio, no acelera la habilitación de plantas para esta nueva función.
Groizard defiende que la solución pasa por más renovables
Durante un desayuno informativo, Groizard explicó que permitir a las instalaciones renovables recibir consignas en tiempo real de Red Eléctrica sobre la tensión de la red es la vía para reducir el impacto de la operación reforzada en la factura de la luz. El secretario de Estado defendió que, si las plantas eólicas y fotovoltaicas pueden absorber energía cuando sea necesario para equilibrar la oferta y la demanda, el sistema dependerá menos de los ciclos combinados de gas, que son la tecnología más cara.
“¿Se puede bajar más la factura si eliminamos el coste de estas restricciones técnicas?”, planteó ante un auditorio en el que se encontraban la presidenta de Red Eléctrica, Beatriz Corredor, y el CEO de Iberdrola España, Mario Ruiz Tagle, entre otros representantes del sector. Groizard respondió que sí y remarcó que la solución pasa por “apostar por más renovables” y por su capacidad para hacer control dinámico de red.
La operación reforzada y el choque entre regulador e industria
Groizard justificó la operación reforzada como una decisión de Red Eléctrica para “operar con mayor prudencia” tras el apagón del año pasado, y restó peso a sus consecuencias, que calificó de “no determinantes”. No obstante, la industria calcula que el encarecimiento de la luz por esta medida alcanza los 1.600 millones de euros, mientras que el secretario de Estado se apoyó en la última estadística de Eurostat para señalar que la electricidad fue más barata para hogares e industria en la segunda mitad de 2025 con operación reforzada que en la primera mitad y que en 2024, gracias al peso de las renovables.
El responsable de Energía también rechazó la tesis de que el “sobrecoste” de la operación reforzada sea simplemente el coste real de operar el sistema con seguridad. Desde su punto de vista, se trata de “un coste adicional que se debe eliminar cuanto antes” y cuya solución pasa por ampliar el papel de las renovables en la gestión de la red.
Más de 100 instalaciones homologadas y un proceso todavía lento
En su intervención, Groizard se centró en la diferencia entre lo que paga Red Eléctrica a las centrales de gas y lo que podrían recibir las plantas renovables, una distancia de cientos de euros por MVArh que el sector considera un agravio. Recordó que hace un mes la CNMC abrió el servicio a cualquier tecnología, incluida la renovable, con una retribución de un euro, y subrayó que el nuevo ajuste a dos euros sigue dejando un ahorro potencial de alrededor de 100 euros por MVArh frente al coste de programar un ciclo combinado, arrancarlo y ponerlo en marcha.
Según explicó, si el sistema necesita menos ciclos combinados, la alternativa debe ser que otras tecnologías controlen la tensión de forma competitiva. “Y eso son las renovables”, resumió. Aun así, el proceso de habilitación avanza lentamente: Groizard señaló que ya hay unas 117 instalaciones eólicas o fotovoltaicas homologadas, mientras que hace unas semanas el sector renovable calculaba que, de los 32.000 MW potencialmente capaces de cumplir esta función, solo estaban listos el equivalente a 4.500 MW.